martes, 21 de marzo de 2006

bOIcoT a LoS oPResOrEs


entonces llegó la hora de comer en la guarde. yo, después de mi experiencia con los parquímetros, decidí formar una banda en mi clase de latin queens. se lo dije a varias niñas, y la idea triunfó. incluso entre los niños, que también se querían apuntar. les dije que no, que ellos tenían que montar su propia banda, sólo de chicos.

y, bueno, se pusieron a llorar y a decirle a la profe que yo les había pegado (y esta vez era mentira, de verdad). para que se callaran les tuve que decir que vale, que esta vez haría una excepción y les dejé entrar en la banda. pero ya no podíamos llamarnos latin queens, ni tampoco latin kings, porque éramos niños y niñas mezclados. así que después de pensar mucho los nombres y votar un montón de veces porque todavía no sabemos contar y es muy difícil saber cuál es la mayoría, salió un nombre: "bb power" que significa "el poder de los bebés". en inglés, que mola más. la traducción la hizo una de las niñas porque sus padres son ingleses.

nuestro objetivo iban a ser las injusticias de los mayores en la guarde y, aunque no teníamos un plan muy definido, teníamos claro que lo importante para conseguir las cosas era armar bronca. yo les conté como ejemplo lo que hicimos con papá y lo que pasa en parís, que es un país lejano.

como iba diciendo, llegó la hora de comer. seguro que como todos los martes, nos iban a poner sopa aguada y medio congelada de primero. pero esta vez, jejeje (risa malévola), les esperaba una sorpresita. cuando empezamos a ver las cazuelas no-humeantes entrar por la puerta, hice la señal pactada que se fue pasando a cada miembro de la banda, y empezamos a decir: "¡sopa fría pa tu tía!", "¡no más sopa boba!", "¡profesores opresores!" golpeando la cuchara y el tenedor contra la mesa. bueno, más o menos, porque algunos niños de mi clase todavía no hablan muy bien, y les salía algo así como "¡fopa fía pa tu tía!", "¡no ma fopa boba!", "¡pofefores opefores!". y ya cuando los pequeños se unieron con el pan en la boca (se lo empiezan a comer nada más sentarse), creo que se debía de entender algo así "¡so-pa-tí-a!", "¡no-boba!", "¡po-fe-so-re!" con las migas saltando desde su boca a todo bicho viviente. pero daba igual, éramos muchas voces clamando por una comida en condiciones.

el caso es que los profes empezaron a decir que nos calláramos y a amenazarnos con no dejarnos salir a jugar al patio. esto es algo muy grave que nos silenció de momento. el opresor profesor usaba su poder de déspota.

cuando ya estaba la sopa servida, empecé a comer. la primera cucharada no se notaba mucho que estaba fría, pero a la segunda yo ya no aguantaba más. así que llame a una profesora opresora (a la mía no, por si acaso), y cuando estuvo cerca, le eché en la cara toda la sopa que me había guardado en la boca. Al instante todos los demás miembros "bb power" más los pequeños que se habían acoplado, empezaron a escupir la sopa a diestro y siniestro. incluso a nosotros mismos, pero daba igual porque llevábamos el babi. además dicen que la sopa es buena para el pelo también.

pero se volvió a hacer un silencio sepulcral cuando uno de los afectados del chorro sopero fue la persona recién entrada por la puerta, la directora. la directora, después de estar en silencio mientras se limpiaba la sopa con una servilleta, soltó un "¿qué pasa aquí?" con un fideo en el flequillo y otro en la oreja. los profesores, ensopados y con la cara roja, dijeron que estábamos amotinados. la directora debía de estar un poco tapia por la sopa, así que volvió a preguntar "¿qué pasa aquí?".

yo, muy digna, me levanté y le dije a la directora: "sopa fría, pa ti, tía." y al segundo ya estábamos todos otra vez montando la gorda. esta vez los platos volaron, el pan, todo. a mí me cogieron entre dos profesores opresores y me llevaron al despacho de la directora. allí me echaron una bronca muy gorda y me tuvieron de pie toda la tarde hasta que vinieron mis padres a buscarme. estuvieron mucho tiempo hablando con la directora mientras yo me limpiaba los fideos con las sillas del despacho de la dire.

al llegar a casa, mis padres me castigaron muy serios sin salir de mi habitación nada más que para hacer pis (porque si no les manchaba la alfombra, claro). pero yo podía oir afuera a mis padres hablando y soltando risotadas.

qué desgraciada es la vida del activista.

4 cosas que dice la gente:

Mike Bonales dijo...

Anarquía! Libertad!! Fuera los profesores opresores y las directoras especuladoras!!!
P.D. insisto, un cómic de tu diario sería un bombazo...

Mike Bonales dijo...

Chüpetina, como ya sabes, ahora mismo tengo muchos proyectos, pero sí que me gustaría que alguna vez colaborásemos en un cómic de ese diario tan divertido. De momento es una idea, pero en un tiempo espero que podamos hacerla realidad.

Anónimo dijo...

Buenísimo, la próxima vez que me toque comer sopa ya no la miraré con los mismos ojos :D

marianomatulich@hotmail.com dijo...

al fin otro capítulo, o anécdota o lo q sea de ésta niña !!!!
saludos!
mariano