lunes, 15 de enero de 2007

lÄ cOmìDa dEl c0Lë


resulta que mamá y papá me dijeron que me tenía que quedar hoy al comedor. a mí no me importa, siempre que me toca quedarme mola mucho.

la sopa no está muy rica, porque la pobre parece una piscina de fideos del agua que tiene. pero puedes jugar con ella a echarla a la jarra y que se salgan todos los pobres fideos e inunden la mesa. luego puedes jugar a echárselos al de al lado, a ver quién mete más fideos en el plato contrario.

pero si tocan lentejas de primero, jugamos a la caza del chorizo. como sólo le suele caer a un@ de la mesa, todos tenemos que saber quién es, quitárselo y comérnoslo antes de que se dé cuenta. si te pilla, pues la has cagado y se lo tienes que devolver, aunque lo tengas en la boca. porque el sabor se mantiene igual. y un trozo de chorizo no deja de serlo por eso.

pero si nos ponen verdura de primero... es más difícil. porque jugamos a encestar en la jarra. lo malo es que luego nos pillan a algun@ con restos de brócoli en el flequillo, nos dejan castigados sin pan y limpiando el comedor, que es un rollo, porque casi siempre hay algún niño que ha echado todo lo que había de comer. y aunque no sepas lo que había de menú, por el colorcillo y los tropezones de lo devuelto lo acabas averiguando.

luego nos toca comernos el segundo plato. a veces, cuando hay palitos de merluza en forma de pez, los metemos en la sopa para que nade. luego se le quedan pegados los fideos cuando lo sacas, y queda muy divertido, parecen la sirenita con los flecos cantando el lalalá. lo malo es que luego te lo tienes que comer.

también nos ponen a veces filete de ternera. y debe ser que los mayores se preocupan mucho porque aprendamos a masticar bien, porque está un poco duro y tardamos un montón en masticarlo. pero lo que más mola es cuando se te hace una bola. porque entonces lo echas fuera de la boca y consigues dos cosas: convertirlo en albóndigas y poder jugar con ellas a las comiditas, y también que no te obliguen a comerlo.

cuando lo de la gripe aviar era un rollo, porque los mayores se quejaron, y nos ponían pescado o filetes de ternera. así que en esa época papá y mamá se asombraban de que les pidiera que me dejaran en el comedor. pero es que ellos no entendían lo divertido que era.

muchas veces, en vez de patatas fritas con el segundo plato, ponen lechuga. en esto seguro que está metido el profe de conocimiento del medio, porque muchas veces jugamos a echar carreras de gusanos con los dos o tres que suelen aparecer en mi mesa. lo malo es que siempre Marta la tiene que cagar, porque los acaba echando agua, y después de mucho bailar, se ahogan. la lechuga también sirve para esconder trozos de comida que no te gustan, los camuflas, como los soldados de la guerra, pero a veces no da resultado, sobre todo si viene la mosqui, que es una profe con gafas de culo de botella muy grandes en una cara muy pequeña.

de postre normalmente nos dan fruta. si es plátano, pera o manzana no pasa nada. pero si es naranja o mandarina, jugamos al viejo pellejo. esto consiste en chupar todo el jugo de los gajos hasta dejar la pielecilla. después, cuando ya tienes muchas pielecillas, te las pones en la cara y te conviertes en la naranaja mecánica de los power rangers. además, aunque te obliguen a quitártelas antes de salir del comedor, da igual, porque como sigues oliendo a naranja o a mandarina, todo el mundo te reconoce y sabe que realmente sigues siendo una naranja mecánica power ranger.

después a los pequeños nos mandan beber un vaso de leche. aquí jugamos al bigotudo, que es que nos bebemos la leche, nos deja el bigote blanco, y jugamos a imitar a la generala, que es la profe de gimnasia, que es muy seria y tiene bigote. lo malo es cuando te pilla, porque a veces se queda en el comedor, y te obliga a dar dos vueltas al patio corriendo.

así que mola el comedor. incluso más que comer en casa, aunque la comida a veces no sea tan buena, porque a mamá ahora le ha dado por hacer verdura y tomarlo todo de dieta, así que los demás también tenemos que comer lo mismo. y es un rollo. con lo ricos que estaban los turrones...


foto tomada de http://flickr.com/photos/marthax/

19 cosas que dice la gente:

Mancebo dijo...

Recuerdo en mi niñez como me gustaba quedarme al comedor... ¡Y sus guerras de comida! :D

Antes me has dicho que no me encontrabas para votar, búscame como "mancebo" en el buscador de blogs20minutos, salgo el segundo, jejeje ;).

simpulso dijo...

Si lo mejor de las lentejas es el chorizo... por qué no nos ponen de una vez un buen plato de chorizo, sin lentejas...

AnaCCapote dijo...

He visitado tu blog, y me parece bastante interesante,
Te invito a visitar mi blog www.anaccapote.blogspot.com y si te gusta, votame en el siguiente enlace:

http://www.20minutos.es/premios_20_blogs/busqueda/El%20Universo%20de%20Anita%20en%20color%20Beige/

Saludos¡¡¡¡

vayeciyos dijo...

jajajaja, es cierto,, es cierto!! Todos los que hemos pasado por los comedores del cole pensamos lo mismo... madre mía. Muy divertido, te devuelvo las risas en:

http://relacionespublicadas.blogspot.com

EH! te cambio un voto!!, vótame mañana por mejor blog de humor, pero solo si te hacemos reir un poco, vale??

Pablo Iglesias dijo...

Vaya, ya me has vuelto a hacer reír chüpetina, gracias por alegrarme la noche ;).

Un voto que vaaaaaaa.

Salud.

seis dragones dijo...

he mandado un voto en 20 minutos a tu gato el negro...

sabes que hace tiempo fui monitor de comedor en un cole...?

me gustaría que me contaras, chüpetina, por qué de pronto os amotinábais algun@s y os subíais a las vigas del comedor...
y por qué no entendíais que había que lavarse las manos después de barrer el patio jugando a mil cosas y yo me tiraba dos horas en explicaciones individualizadas...

besos chüpetina

el_Vania dijo...

Pues la fotillo esa que has puesto del primer plato tiene buena pinta!
Yo de crío era muy asquerosito con la comida, pero ahora... pfff, pocas cosas hay que no me gusten!
Y aprender a cocinar, fue lo más!!
Nos leemos, chüpetina!

KURT COBAIN dijo...

Hola, soy Pau Diaz Peñalver y te escribo aquí en plena campaña
>>electoral del concurso de blogs de 20 minutos.
>>http://www.pearljam1979.blogspot.com/ se presenta y estaría
>>encantado de que lo visitaras y, si te gusta, lo votaras.
>Gracias por tu tiempo

El viejo de la montaña dijo...

¿Chorizo en las lentejas?
Menudo colegio, cómo se las gastan...
En el mío lo mas cercano a un chorizo que te podías encontrar en las lentejas era la cuerda, o como mucho la chapa ¿alguien sabe para qué sirve?.

antona dijo...

Jajaja,me encanto tu blog.Por eso te dejo mi voto en 20 minutos
salu2

Duilio dijo...

uy.. yo no me comería esa sopa ni que me dijeran que me van a dar 10000 votos en 20blogs... bueno, tal vez así puede que lo intente

me agacho para darte un abrazo =)

txomin dijo...

que blog tan bueno! la idea es genial, jamás se me habria ocurrido hacer algo asi. Te añadiré a enlaces así echo un vistazo a tu blog de vez en cuando, me encanta. Creo que te votaré en el 20minutos

Lucinda dijo...

Hola Chupetina, he encontrado tu página después de que comentaras en la mía...

Me parece muy cuca, pero no sé si te pasa a ti también que la plantilla del blog se ve un poco rara, interfiere en la lectura de comentarios...

¡Saludos!

Norma dijo...

Hola Chupetina,

me encantó que vinieras a visitarme ayer. Lástima que estuviera en una reunión del cole. No te asustes, no soy profe, sólo madre!! y intento no ser muy pesada!!

Otro día vuelvo, que ya es muy tarde para una niñita como tú ;)

Hasta otra, guapa!!!

Marujita Robinson dijo...

Jajaja, ¡me encanta tu diseño!

Doris Day dijo...

Chasgracias por tu comentario y tu voto.

Y sobre todo por el buen rato leyendo lo que hacéis en el comedor ;)

Nos vemos,

Estilografic.art dijo...

Chupetina: gracias por tu reciente visita y comentario en mi blog. Acabo de abrir uno nuevo que también te puede interesar: http://gugutata.blogspot.com

canichu dijo...

¿Y qué me cuentas del día de la tortilla? una vez al año se dedicaba una tarde entera a comer tortilla en el aptio del colegio y a jugar con los amigos, y siempre había alguno que tenía una tortilla francesa ínfima y delgada como un folio, mientras aparecía otro con una tortilla de patata tan gorda como un ladrillo... y siempre terminabamos comiendo todos de esa tortilla!!!!

O sea dijo...

¡Jo! Y yo nunca me quedé a comer en el comedor. ¡¡Me he perdido una parte fundamental de la infancia!! :D